Mirko Collío: “Un buen gesto del Papa sería devolver el territorio usurpado”

Cuenta el werkén Mirko Collío Huentecol que hasta el siglo 19 sus antepasados siempre vivieron al norte del Río Malleco. Y a medida que avanzaban las tropas chilenas sus descendientes fueron siendo desplazados hacia el sur y finalmente obligados a allegarse en otros Lov. Convencido de que pronto cruzaran la frontera, Collío recibió a Aukin en el Bajo Malleco. En un diálogo fluido, el werkén analizó la visita del Papa Francisco y contó detalles de la recuperación de tierras que hace 5 años su Lof -Mallekoche- mantiene sobre un predio de los curas franciscanos de la Iglesia Católica, en Collipulli.

Entrevista y redacción: Natascha Olivera & Julio Parra / Fotos: Camilo Tapia


¿Comunidad Mallekoche o Lov Mallekoche?

-Nosotros nos definimos como Lovche, porque somos dos familias troncales los que sostenemos este proceso. Los Collío y los Huentecol.

¿Cuándo inician su  proceso de recuperación de tierras? ¿Nos puedes contar un poco la historia del Lov?

-Partimos el año 2013 con pequeñas acciones. Lo primero que hicimos fue desmarcar el territorio. Le dimos a conocer a los particulares del hecho de que nosotros estamos reivindicando estas tierras por un derecho ancestral. El Lov Mallekoche es antiguo, es uno de los que fueron barridos de la parte norte del Río Malleco durante la “Pacificación de La Araucanía”. Nosotros pertenecemos a ese lov por sangre, por decirlo de alguna forma, las familias antiguas nuestras vivían en esa parte, en toda la zona entre Collipulli y Villa Mininco, allá arriba, al norte. Y en base a eso, nosotros recabamos antecedentes y encontramos que el Lov Mallekoche estaba ahí desde hacía mucho tiempo. Nos contaban los mismos viejos de aquí de la comunidad de cómo fue el proceso que ocurrió, en este caso “al frente” (norte del Río Malleco) donde hubo despojo de la tierra y desplazamiento de la gente. Toda la gente que pudo huir de la cacería que hicieron al frente tuvo que venirse a este lado (del río). Lonkomahuida y otras comunidades prestaron albergue, de alguna forma, a los refugiados que venían desde el otro lado. También nos contaban los viejos que en los trenes que habían antes desplazaban a la gente.

Los tomaban con las pocas cosas que tenían y los iban a dejar para al sur,  a Lautaro, Púa, por esos sectores.  Entonces la historia es bastante compleja por decirlo de alguna forma. Nosotros descendimos claramente de algunas de esas familias que eran de allá y que al final se albergaron en este Lov. Hoy estamos en una comunidad donde es originaria mi madre, pero los Collío venimos del frente, del otro lado del río. Nosotros, en base a esos antecedentes, llegamos a esa conclusión y conformamos el Lov Mallecoche y empezamos a trabajar, a ocupar algunos predios, a ejercer el control territorial, comenzando con la entrada al fundo El Fiscal de Nelson Herdenes.

Los Collío venimos del frente, del otro lado del río. Nosotros, en base a esos antecedentes, llegamos a esa conclusión y conformamos el Lov Mallecoche y empezamos a trabajar, a ocupar algunos predios, a ejercer el control territorial, comenzando con la entrada al fundo El Fiscal de Nelson Herdenes.

¿Él es colono alemán?

-No lo sé, pero tiene harta familia por Curaco y Victoria, toda gente latifundista. Tienen una historia larga de conflictos con las comunidades mapuche. Uno de los integrantes de esa familia tiene 270 hectáreas aquí al frente. Aparte lo que nosotros demandamos es el territorio que tienen usurpado las forestales Mininco y Arauco y una particular de nombre María Gutiérrez que tiene un fundo en la ruta Collipulli – Angol. Y al lado de ellos, yendo hacia arriba está el predio en el que hemos trabajado y en el que hemos hecho más acciones de control territorial efectivo, que es el terreno de los curas franciscanos. Es ahí donde nosotros hemos construido, hemos sembrado. Tenemos algunas cosas, trabajamos el recurso de la leña. Sin embargo ahora el control no es tan efectivo,  porque hace poco tiempo atrás se realizó la construcción  de una vivienda la que fue desalojada y destruida por carabineros.

 La Iglesia Católica decía que nosotros queríamos ocupar el convento. En conversaciones con ellos les dijimos que no era de nuestro interés la infraestructura que estaba ahí, sino que nuestro objetivo era recuperar la tierra.

¿Cuántas son las hectáreas que tienen los franciscanos?

-Tienen que ser unas 10, son pocas, pero es un hecho que es parte de lo que era nuestro Lov antiguo. Nosotros siempre tratamos de conversar con la iglesia, pero no hubo razonamiento de parte de ellos y hoy el predio está con protección policial

¿Con quiénes conversaron, con alguien de Collipulli o del obispado?

-Con la gente que estaba encargada en aquel tiempo. Porque las ramas religiosas están divididas y cada una tiene su autoridad. Y como son franciscanos, dependen de Chillán. Nosotros conversamos con los franciscanos que estaban ahí. Había como tres o cuatro curas, con ellos conversamos para poder tener acceso. Ellos accedieron en primera instancia, pero luego gente de Angol hizo la denuncia y nos desalojaron.

Lienzo dejado por el Lov Mallekpoche durante la ocupación del predio de los curas franciscanos, en Collipulli.

¿A qué habían accedido en esa primera instancia?

-A darnos el espacio para poder pasar, para poder estar tranquilos. Porque los carabineros siempre están ahí, pendientes si hay algún conflicto. Ese era el fin que teníamos, eso era lo que nosotros queríamos conversar con ellos, que no hubiera carabineros. Así nosotros podíamos tener libre acceso, podíamos entrar, trabajar y sembrar. Después de eso, perdimos el acceso a la entrada principal. Aun así logramos construir una segunda vivienda donde se iba a instalar una familia a vivir. Pero nos volvieron a desalojar.

¿Y la casa?

– La destruyeron y se la llevaron.

¿Luego de ese desalojo hubo más diálogo con la iglesia?

-No. La Iglesia traicionó la palabra que habían dado y entonces nosotros, ahora, estamos en un proceso de seguir entrando al predio pero por abajo, por la parte del río y realizando de mediana forma el control territorial. En el futuro tenemos planificado hacer otro tipo de acciones y llegar al control efectivo del predio.

¿Urge la necesidad de la tierra? Están muy reducidos, pareciera ser…

-Sí.  Son tres hectáreas solamente donde vivimos, es tierra recuperada igual por la lucha, pero estamos bien apretujados aquí los peñi y lamuen. Por eso también nació la inquietud  de saber de dónde venimos y de recuperar la tierra.

Sacándote un poco del tema ¿ustedes son familiares del peñi  Mendoza Collio (asesinado por Carabineros en 2009) o solo es alcance de nombre?

-Si. Somos familiares, pero lejanos.

El peñi murió por aquí…

-Más abajo. Un poco más abajo, en otro fundo en conflicto.

Ustedes tienen un conflicto directo con la iglesia, tú mismo has señalado que no han respetado la palabra, que había un acuerdo para trabajar que no cumplieron y que los desalojaron. ¿Qué opinión te merece el rol que juega la iglesia en territorio mapuche?

-¿Actualmente o cómo ha sido en el tiempo?

-Históricamente y en la actualidad…

-La iglesia siempre ha tenido el rol de colonizar pasivamente la mente de los mapuche y aquí, tiempo atrás,  hace unos 20 o  30 años, la mayoría de los mapuche eran católicos, tenían capillas, iglesias y vivían temerosos del cristianismo. Ellos creían firmemente y eso fue lo que los mantuvo prácticamente sin poder recuperar sus tierras, sin poder abrir sus ojos y ver la situación en la que estaban. La iglesia ha introducido una cultura extranjera en nuestro pueblo. Entonces el rol que ellos han tenido históricamente es ese, el hecho de colonizar al mapuche, sacarlo de su raíz y plantarle un modelo distinto a las creencias propiamente nuestras.

La iglesia ha introducido una cultura extranjera en nuestro pueblo. Entonces el rol que ellos han tenido históricamente es ese, el hecho de colonizar al mapuche, sacarlo de su raíz y plantarle un modelo distinto a las creencias propiamente nuestras.

¿Y cómo comenzó a revertirse esto?

-Fue de a poco. Antes, por lo mismo de la iglesia, no se hacían nguillatun, los palines eran escasos y en ese sentido la lucha ha contribuido bastante porque mucha de la gente que hoy está luchando, es gente joven, gente que abrió los ojos. Hoy día la mayoría de la gente del lov es gente joven, gente que no pasa los 30-40 años. Nosotros también quisimos empezar el proceso de esa forma, no solamente el hecho de la tierra como tal, sino que volver a reeducarnos como mapuche, porque  es necesario comprender el lado cultural nuestro para poder llevar la lucha , sino no tendríamos sustento, no tendríamos base para poder plantear nuestra lucha. Yo creo que esto fue lo que afirmó más la recuperación territorial, que los jóvenes -y también los viejos- fuéramos retomando lo nuestro. Porque aquí fue complejo, aquí en el Río Malleco estuvo la frontera de choque, aquí se colonizó de forma extrema, les prohibieron hablar el mapudungun a los niños en las escuelas y desde ahí se fue perdiendo el idioma. La mayoría de nosotros no somos hablantes, pero de a poco estamos recuperando la lengua. En zonas donde no se hacían palines, ahora se están haciendo. Lo mismo con los nguillatunes. Los jóvenes están recuperando de a poco lo que es propiamente mapuche.

¿Y qué piensas del Papa Francisco, crees que incide algo en el pueblo mapuche su visita?

-Yo creo que no, no creo que traiga soluciones al tema mapuche.  Es una persona ajena a nuestro pueblo. En lo que no estoy de acuerdo es en que gente mapuche se esté prestado para hacerle bienvenidas a este hombre, porque en realidad no creo que tenga el poder para decidir en estos temas.

Pero algo podría decir, por ejemplo respecto a la usurpación de las tierras que ha hecho la propia iglesia…

-Las tierras fueron conseguidas con engaños y un buen gesto de la Iglesia Católica o del Papa sería devolver el territorio usurpado. O si ellos quisieran tener una conversación con el pueblo mapuche, no habría pasado el conflicto en Rofue con el machi Fidel, por ejemplo, o el mismo tema nuestro o del peñi Daniel Melinao con el sacristán. La iglesia protege los intereses de los grandes empresarios del país, en ningún momento ellos estarán de parte nuestra.

¿Crees que se va a agudizar la militarización con su visita?

-Ya se sabe que traerán más contingente por las movilizaciones que pueden haber. Nosotros no estamos de acuerdo que él venga, por ende manifestamos nuestro rechazo, y es evidente que eso tendrá respuesta por parte del estado.