Las centrales de paso que amenazan los ríos del Valle de Elicura

“Entonces cuando se llegaba la fecha de esa reunión se iba allá arriba, a Provoque, y se tocaba el küll küll, escuchaban todos esos pa allá pa Lebu, y llegaban todos y se reunían, jugaban el palin, nguillatun, todo, formaban todos los kawines ahí ellos, y eso lo dirigía Eli, el cacique Eli que era el lonko principal del Valle de Elicura. Él era muy práctico para hacer la honda, para tirar la piedra, entonces por eso la piedra era de Eli, todo era de él, él lo mandaba, él lo dirigía todo, y cuando se fue, quedó la piedra, se fue, Eli Ñicura, Ñi, dejó su piedra, Eli se fue, dejó su piedra…” (Lonko José Leviqueo) 

Redacción: Natascha Olivera / Fotos: archivo Aukin


Río Provoque

Elicura, territorio mapuche marcado por décadas de intervención de empresas forestales y latifundistas. El evangelio y el paternalismo estatal. Ubicado en la comuna de Contulmo, en el sur de la provincia de Arauco, desde el año 2006 ha resistido a empresas saqueadoras de recursos naturales como la extracción de áridos, las que han intervinieron irremediablemente los ríos Elicura y Calebu, afluentes directos del lago Lanalhue, hoy en peligro de empantanarse a raíz del luchecillo que ocasionaron los cisnes de cuello negro que hoy habitan sus aguas luego de emigrar del río Cruces, en Valdivia, como respuesta a la contaminación provocada por Celco.

Sumado a las forestales y al triste recuerdo dejado por las empresas extractoras de áridos, hoy se suma una nueva amenaza: Las centrales hidroeléctricas. Fue en julio de 2016, por una casualidad, que habitantes del Valle de Elicura descubren la existencia del proyecto energético impulsado por la empresa española, Hidrowatt, perteneciente al grupo empresarial Impulso, cuyo director ejecutivo es el empresario hispano José María Grugues.

Hidrowatt pretende construir tres centrales hidroeléctricas de paso en el territorio. Éstas son: Central Gustavito de 2,1 Mega Watts (MW) de potencia; Provoque de 1,6 MW y Calebu de 2,3 MW. Conocido el proyecto, los habitantes del Valle de Elicura acudieron a las instituciones pertinentes para exigir explicaciones respecto del proyecto. Sin embargo, el entonces alcalde de Contulmo, Diego Ibáñez; el gobernador de Arauco, Humberto Toro, ambos socialistas, sumado al seremi de Medio Ambiente del Biobío, Richard Vargas y el director regional de la Dirección General de Aguas (DGA) César Saavedra señalaron desconocer el proyecto argumentando que “no existía ninguna presentación formal” en las instituciones antes mencionadas.

Pamela Rayman, werken del Lov Elicura Mapu

Si bien las autoridades negaron el proyecto, los elicurache sabían de su existencia y  se dio paso a las movilizaciones. Es así como el 29 de julio de 2016, más de 100 habitantes del valle se toman la carretera P-60R que une Contulmo con Cañete, en oposición al proyecto hidroeléctrico.

Marcado el punto de inflexión los habitantes del valle se organizan, formando el Movimiento en Defensa de los Ríos del Valle de Elicura, compuesto por personas mapuche y no mapuche que buscan generar debate y concientizar a los habitantes del valle sobre esta nueva amenaza. En este tránsito, se organizan jornadas de propaganda, colmando las casas del valle de lienzos en contra de Hidrowatt, y se trabaja para instalar el conflicto en medios de comunicación, para así generar el apoyo de otras redes que comparten esta problemática en diferentes territorios.

A pesar de que las autoridades seguían negando existencia del proyecto, en octubre de 2016 la empresa Hidrowatt ingresó al Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) la solicitud de pertinencia del proyecto “Gustavito”, la que fue autorizada por el director regional del SEA, Nemesio Rivas Martínez. La resolución reza que Hidrowatt no requería pasar su proyecto “Pequeña central hidroeléctrica Gustavito (2,1 MW)” por el Servicio de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), dándole a través de la pertinencia luz verde para comenzar a ejecutar el proyecto hidroeléctrico vulnerando de paso la realización de la respectiva consulta indígena.

Si bien las autoridades negaron el proyecto, los elicurache sabían de su existencia y se dio paso a las movilizaciones. Es así como el 29 de julio de 2016, más de 100 habitantes del valle se toman la carretera P-60R que une Contulmo con Cañete, en oposición al proyecto hidroeléctrico.

“Gustavito” intervendría el curso del río Provoque construyendo una estructura que  generaría un caudal de pasada de 2 m3/s considerando la altura de 500 metros de caída del caudal y así poder elevar la potencia máxima a 2,1 MW. Para esto se necesita, desde su bocatoma, entubar el río por 12 kilómetros hasta llegar a una cámara de carga que embalsará hasta cincuenta mil metros cúbicos de agua, construyendo una estructura de cemento que tendrá muros de hasta 5 metros de alto. La energía generada, sería transportada por una línea eléctrica de 3,8 kilómetros por la ruta P-670R, ruta interior que une al valle con Purén, en la Región de La Araucanía, siendo la ruta lógica de la conectividad con los otros dos proyectos que tiene Hidrowatt en mente.

Los personajes clave de esta historia son varios. Uno de ellos es Jhon Araneda Peña. Su rol ha sido realizar el lobby entre la empresa, las instituciones públicas y los gobiernos locales. Además de dedicarse a “vender” el proyecto a las comunidades, es el “dueño” de los derechos de agua del río Provoque. También ha sido el encargado de hacer el lobby con forestal Mininco, empresa que es la propietaria “legal” de las tierras en las que Hidrowatt quiere construir la central de paso, dejando claro con esto, que el proyecto que se vende como un supuesto puente para el desarrollo energético de un territorio, no es más que un negocio entre particulares y el estado chileno para consolidar el modelo extractivista en la zona. Así lo demuestra la información pública que se puede obtener de la página del Servicio Nacional de Geología y Minería –Sernageomin- donde se observa que Hidrowatt posee derechos de exploración minera en este sector de la cordillera de Nahuelbuta.

El otro personaje es Patricio Sandoval, lobista y socio de la consultora C&S Limitada, que presta servicio a Hidrowatt. En octubre de 2016, Sandoval llegó hasta la sede de la junta de vecinos de San Ernesto, sector emplazado al oriente del valle, con la intención de explicar el proyecto hidroeléctrico. En dicha ocasión comuneros mapuche y vecinos del sector lo emplazaron a retirarse del territorio. Sandoval, acorralado, debió suspender su exposición y retirarse del valle: no sin antes firmar un documento en el que señalaba que “Hidrowatt no construiría ninguna central de pasada en el valle de Elicura”.

Los personajes clave de esta historia son varios. Uno de ellos es Jhon Araneda Peña. Su rol ha sido realizar el lobby entre la empresa, las instituciones públicas y los gobiernos locales. Además de dedicarse a “vender” el proyecto a las comunidades, es el “dueño” de los derechos de agua del río Provoque

“Fue una cuestión simbólica. Firmó ese papel para poder irse del valle, porque la gente no lo dejó hablar y le dejó en claro que no queríamos ninguna central en nuestro territorio y mucho menos hablar con la empresa”, recuerda Pamela Rayman, werken del Lov Elicura.  

Es en este contexto que los Elicurache deciden comenzar la pelea jurídica en contra de la empresa de José María Grugues y las instituciones públicas involucradas, decidiendo en conjunto presentar un recurso de protección en la Corte de Apelaciones de Concepción y así frenar la resolución del SEA.

Fue en marzo de 2017, cuando se presentan cuatro recursos de protección en favor de las comunidades del Valle y su territorio y en contra de la empresa española y el Servicio de Evaluación Ambiental del BIOBIO (SEA), emplazando a las entidades correspondientes a generar las garantías de protección del estero Provoque y los ríos Elicura y Calebu. Tres de estos recursos fueron declarados inadmisibles. Así explicó la Corte el fallo: “el recurso de protección tiene por objeto restablecer el imperio del derecho cuando este ha sido quebrantado por actos u  omisiones arbitrarias o ilegales que amenazan, perturban o privan del ejercicio legítimo de alguna de las garantías taxativamente numeradas en el artículo 20 de la Constitución Política de la República, dejando a salvo las demás acciones legales.  Que, en consideración a lo anterior, la pretensión de los reclamantes, por sus características, debe ser resuelta en sede de la nueva institucionalidad en materia ambiental, esto es, por los Tribunales Ambientales, tanto más si no se vislumbra en el presente  caso un quebrantamiento de un derecho que haya de restablecerse mediante la acción de protección intentada(…)”.

El cuarto recurso de protección, patrocinado por el alcalde UDI Mauricio Lebrecht fue rechazado por haberse presentado fuera del plazo legal.

“Lo resuelto por la Corte de Apelaciones en una actitud bastante descuidada y negligente. Ha dicho que no se declara competente para conocer este tipo de temáticas, lo que nosotros consideramos inaceptable ya que someter ciertos proyectos a estudios de impacto ambiental es obligatorio, y a las comunidades mapuche de la zona se les debe efectuar una consulta indígena acorde a los estándares que señala en convenio 169 de la OIT que es una norma obligatoria para el estado chileno”, explicó el abogado Pablo Rivas, asesor del Lov Elicura Mapu.

El abogado Pablo Rivas, el dirigente Andrés Martínez, el lonko Miguel Leviqueo y la werken Pamela Rayman, tras presentar denuncia en la Superintendencia de Medio Ambiente de Concepción.

Luego de la indolente respuesta de la Corte, el Lov Elicura Mapu junto con el lonko Miguel Leviqueo, interpusieron un recurso de reposición que también fue rechazado y posteriormente, el 31 de mayo, una denuncia en la Superintendencia de Medio Ambiente en la ciudad de Concepción que busca, según el abogado Pablo Rivas:

“Denunciar el fraccionamiento ilegal de un proyecto de 6 MW, que necesita ser revisado en cuanto a su impacto ambiental y sociocultural en el valle de Elicura, cosa que no se ha hecho porque Hidrowatt tiene permiso para ejecutar sólo una parte de este gran proyecto, que es la central Gustavito, escondiendo detrás de este fraccionamiento la real magnitud de la intervención y bypasseando las instancias de evaluación e impacto ambiental de nuestra legislación que dicta que todo proyecto de más de 3MW debe pasar por los filtros de impacto y evaluación. Además queremos entregar a la superintendencia, los antecedentes que muestran de hecho, los efectos nocivos de estas represas en el ecosistema del territorio, en la cultura mapuche y en las personas que viven en el valle”.

Palabras similares tuvo el lonko del Valle de Elicura y lonko mayor del Consejo de Lonkos de la Provincia de Arauco, Miguel Leviqueo.

“Este un paso más que estamos haciendo los originarios del valle de Elicura, yo como autoridad mapuche, acompañaré a los jóvenes en esta pelea que están dando contra esta empresa Hidrowatt, proyecto que no nos beneficia en nada, solo nos trae destrucción. Seguiremos protegiendo nuestros recursos naturales, como he dicho ya, todo lo que atente contra la naturaleza, contra la tierra, tendrá conflicto. Vamos a continuar trabajando en esta lucha, defendiéndonos, porque como mapuche, como kimche, como autoridad, debemos pelear por nuestro territorio”.

En la actualidad, esta denuncia está en plena investigación, sin embargo los denunciantes creen que en esta instancia también obtendrán resultados negativos, proyectando como último paso en este frente, la judicialización del conflicto en el Tribunal Ambiental de Valdivia.

“Este es un camino más donde podemos dar la pelea contra las empresas que insisten con saquear a nuestro pueblo y sus recursos naturales. El camino legal no será la única vía para luchar contra Hidrowatt, porque como ya hemos visto, el estado y la justicia winka no se hacen presentes en la defensa de nuestros territorios porque les permite a estas empresas entrar a nuestros Lov para que se sigan haciendo ricos a costa de nuestro empobrecimiento. El valle de Elicura va a seguir dando la pelea. Ya estamos plagados de forestales, con Hidrowatt no será lo mismo”, afirma Pamela Rayman.

A la espera de la acción judicial en el Tribunal Ambiental de Valdivia, Hidrowatt no cesa en sus gestiones por intentar convencer a la comunidad del valle de que apruebe el proyecto. En septiembre de este año la empresa sostuvo una reunión en la Municipalidad de Contulmo con el alcalde Mauricio Lebrech, donde también participó la Seremía de Energía del Bíobio, según logró saber Aukin.

La información se puede verificar en la página de Info  Lobby en la que participaron el español José María Grugues, el lobbysta y empresario de la consultora C&S Limitada Patricio Sandoval y Karina Meneses. Sin embargo en este registro no se menciona a los funcionarios de la Seremía de Energía.

En el mes de octubre, en una conversación con algunos dirigentes y jóvenes mapuche, el administrador municipal de Contulmo Óscar Muñoz, mencionó que en la reunión antes descrita, Hidrowatt intentaría convencer a las comunidades y vecinos del valle de aceptar la construcción de las represas a cambio de un porcentaje de las utilidades que genere el proyecto.

“Ahora intentarán sobornarnos, pero como jóvenes mapuche nos opondremos de todas formas a este proyecto. Tal vez podrán comprar a algunos dirigentes, pero esperamos que nuestra gente sea norche y no se deje engatusar por el dinero de estas empresas que solo traerá destrucción a nuestro territorio”, cierra Rayman.

Pero eso no es todo. El pasado 22 de noviembre, el alcalde de Contulmo Mauricio Lebrecht, sin acusar recibo de las reiteradas veces que los Elicurache manifestaron la negativa de sentase a conversar con la empresa española, convocó a los dirigentes de las comunidades y a los lonko del valle a una reunión que resultó ser la presentación del proyecto de Hidrowatt. Incluso se hizo presente el español José María Grugues y el lobista Patricio Sandoval. Esta presentación no se logró llevar a cabo ya que, al enterarse que Hidrowatt pretendía conversar con los habitantes del valle, pu lamuen ka pu peñi se enfrentaron a Grugues, Sandoval y a las autoridades municipales. Llenos de rabia e indignación les dejaron en claro que no había nada que hablar con ellos, que el proyecto que quiere atentar contra pu leubu lo conocían perfectamente y que harían lo que fuese necesario para que éste no se ejecutara en el territorio. Grugues y Sandoval fueron verbalmente expulsados del territorio por jóvenes del Lov Elicura Mapu, dirigentes de comunidades y por los lonko Miguel y José Leviqueo.

La piedra de Eli sigue resistiendo.