[audio] Lonko Víctor Queipul: “nos defenderemos con la fuerza de la tierra”

Víctor Queipul Huaiquil es historia viva. Fue weichafe, después werken y ahora la principal autoridad de la comunidad Autónoma de Temucuicui. Referente político y cultural de las Comunidades en Resistencia de Malleco. En junio de 2016 fue secuestrado y torturado por civiles (él asegura que fueron carabineros) que le exigían abandonar la lucha. En época de campaña presidencial, asegura que la Operación Huracán buscó instalar el terrorismo con fines electorales y lanza, dando en el clavo: “la política winka actual funciona igual que en dictadura. Dicen que llegó la democracia, pero sigue siendo la misma gallina con otra pluma”.

Entrevista: Equipo Aukin /  Redacción y fotos: Julio Parra / Audio: Daniela Salazar & Natascha Olivera / Foto Portada: Camilo Tapia


Cuenta el lonko Víctor Queipul que el Lof Temucuicui es parte del antiguo Butralof Collico, extenso territorio que en la década del 60 del siglo 19 cobijó al legendario toqui Kilapan -hijo del cacique Mawun Wenu- que lideró la Resistencia Mapuche al avance de las tropas de Cornelio Saavedra, al sur del Río Malleco, en plena guerra disfrazada de pacificación.

“Aquí en este territorio hay una comunidad madre de todas las comunidades. Ese es el Butralof de Collico. Todo lo que hoy es Chequenco, más abajo está Tricauco, Temucuicui, Ancapi Ñancucheo y otros lof más, eran parte de ese Butralof”, relata el lonko.

¿Y de dónde viene el nombre Temucuicui, cómo nace la comunidad?

-Cuando la comunidad de Temucuicui se iba abrir de la comunidad madre tuvieron que cruzar un leufu. Y en los leufu siempre hay árboles nativos. Entonces las familias Queipul y Millanao, cuando quisieron cruzar ese leufu para empezar a construir casas para este lado, qué fue lo que hicieron: cortaron un árbol de temu y lo dejaron de puente para pasar. Y ese palo para pasar, que puede ser también el último palo que va arriba de una casa, se llama cuicui. Por eso Temucuicui.  

Estas eran las tierras de Kilapan…

-Sí. Lo que siempre nos decían los más antiguos es que en el cerro Adenkul, al lado de Tokihue, eran los lugares de la Resistencia y en donde se hacían los trawün. El otro winkul es el Quechereguas, camino a Traiguén, que en mapuche es Quechurehue, cinco rehues. Los winka le pusieron Quechereguas. Es que los winka ahora tienen todo transformado. Eran lugares estratégicos. Ustedes vieran el cerro Adenkul, es un territorio poderoso y eso es porque los antiguos weichafe y kona dejaron todo se newen allí. (…)

¿Y cómo se convirtió en lonko del Lof Temucuicui?

Por kupalme, soy bisnieto de Lorenzo Queipul, un lonko antiguo que hubo en nuestro Lof. Pero cuando me dieron el mandato de ser lonko pensé ¿por qué yo y no una persona mayor?Pero un lonko no se elige por la edad, tiene que tener su kupalme, su perimontun. E igual que una machi tiene que tener pewma. Además, que las familias Queipul Millanao son el folil del Lof, las familias troncales. Hay que tener claro que un lonko no se elige por votos y no tiene límite de tiempo, porque cuando un lonko se levanta por los ngen del Lof, no tiene límites. Y yo tengo ese conocimiento, porque yo me explico mejor en mapudungun que en castellano. Mis papas me transmitieron ese conocimiento en el fogón, y todos en la familia teníamos un rol. Hacíamos nutrankagün. Así crecimos, en torno al fogón, donde siempre mi mamá y mi papá me decían: Eimi ragniche nien kiymi (…) Yo siempre me hacia la pregunta: ¿Eimi ragniche nien kiymi? Mi mamá me decía, usted, en algún momento, estará en grandes trawün. Algo así me querían decir.

“Le conté a mi mamá y me dice: no te decía yo, eimi ragniche nien kiymi. Tienes que asumir nomás (como lonko) me dijo, lo mismo que mis hermanos”

Sus papás ya sabían que sería lonko, entonces…

-Mi mamá siempre estuvo más cerca de nosotros. Mi papá, no tanto. Él siempre estuvo afuera. Trabajando con la comunidad. Además, era lonko palife. Cómo le puedo decir, yo vengo de una familia luchadora, guerrera.  Cuando era niño mi gente ya se movilizaba por recuperar la tierra que estaba usurpada. Y Ahí estaba mi papá, recuperando la tierra que estaba usurpada por el colono Paterson. Nuestra comunidad nunca lo dejó trabajar tranquilo. Iban y sacaban leña. No se sometían al rico. Y de ahí vengo. Pero nunca pensé que iba a asumir esta responsabilidad.

¿Y cómo fue el proceso? ¿Cuándo supo que sería lonko?

-Cuando asumí (2001) como lonko había una migración muy grande en nuestra comunidad. Incluso yo también a salía trabajar como temporero. Los jóvenes se ponían el capacho y se iban para el norte o para Santiago y algunos no volvían más. Fue difícil al principio, pero como recibí el mandato de lonko a través de un sueño, por un pewma, debí asumirlo, porque así es culturalmente en los Lof.

[Aquí el lonko se detiene y reflexiona]

Me gusta hablar de Lof, porque esa es la palabra correcta. La palabra comunidad hoy está de moda, pero fue implantada por los políticos y los gobiernos. Antes incluso no decían reducciones, pero la palabra correcta es Lof, porque antiguamente los mapuche teníamos mucha tierra.

Háblenos del pewma

-La abuelita, que era la esposa del lonko Juan de la Cruz Queipul, que ya estaba muerto, fue la encargada de transmitir el mensaje. El Lof Temucuicui estuvo cerca de tres años sin lonko, por eso la abuelita tuvo esa misión, porque si no lo hacía, ella se podía enfermar, porque los Lof tienen que funcionar. Tienen que haber ceremonias, o sino los ngen de la naturaleza nos reclaman. Y fue así que la abuelita llegó un día a mi casa. Juana Nahuel Queipul se llamaba ella. Eran como las 5 y media de la tarde. Le dije, pase abuelita. No, me dijo. Te voy a hablar aquí nomas, en el patio. Te traigo un nutram, una conversa. Y me dice, usted tuvo un sueño. Y ese sueño yo también lo tuve, así que se lo voy a contar yo primero para que no crea que le ando mintiendo. Todo esto ella me lo dijo en mapudungun (…) Usted soñó hace cinco días. Quechu antü, me dijo. Y yo soñé anoche, así que vengo a decirle lo que tendrá que hacer de aquí en adelante (…)

Mi señora era la única persona a la que le había contado el sueño. Pewman, le dije. Soñé que bajaban seis kona del ngen de Temucuicui, que es el cerro Ñancomawida que tenemos nosotros. Ese es el ngen de Temucuicui. Bajaron seis kona a caballo y entremedio los peñi llevaban un caballo a tiro, con montura y rienda nuevas. Lo traían sin jinete. Mi señora me dice, a lo mejor te van a dar otra responsabilidad porque antes de ser lonko, fui weichafe y después werken (…)


“Hay que tener claro que un lonko no se elige por votos y no tiene límite de tiempo, porque cuando un lonko se levanta por los ngen del Lof, no tiene límites”

Cuando llega la abuelita me dice, usted tuvo un sueño y yo se lo voy a contar. No varió en nada, nada, el sueño. Ahí me cuenta que llevaba dos años pidiendo en sueño saber quién sería el lonko de la comunidad. Me cuenta que estaba pidiendo por dos de mis hermanos y un primo, pero que en los sueños le decían que ellos no serían lonko por esta y otras razones. Y ella me dice: ¡usted tiene que levantarse! Ese caballo que te vinieron a dejar será tu newen. Usted no me puede decir que no tiene newen, porque el caballo fue enviado por el ngen de Temucuicui. Eso me decían los kona en el sueño. Usted a partir de ahora deja de ser werken y será el lonko de la comunidad (…) Le conté a mi mamá, mi papá había fallecido, y me dice: no te decía yo, eimi ragniche nien kiymi. Tienes que asumir nomás, me dijo, lo mismo que mis hermanos (…)

¿Y cuándo se entera el Lof? ¿Quién le cuenta al resto de la comunidad que usted es el nuevo lonko?

-La abuelita me dice usted tiene que asumir y dejar el resto a ñgenechen. Si usted siembra, va a cosechar (…) Después que hablé con mi familia y me dijeron que me iban a apoyar, organicé un palin. Entonces ahí se cumplió lo que dijo la abuelita. ¡Llegaron más de 600 personas al palín! Hablé con la abuelita y le pedí que en el palín explicara el pewma y me dice: usted no tiene que andar dando explicaciones, porque esto es así. Y fue así como fui asumiendo esta responsabilidad.


Han sido meses agitados en Ercilla. Y el lonko Queipul lo sabe. El sábado 23 de septiembre Carabineros detuvo a los hermanos Rodrigo y Jaime Huenchullan en el marco de la Operación Huracán, maniobra de inteligencia ejecutada por Carabineros que arrojó la detención de otros seis comuneros mapuche, entre ellos el machi Fidel Tranamil; el dirigente estudiantil Damián Curiche y el vocero de la Coordinadora Arauco Malleco, Héctor Llaitul.

Según la fiscalía, los hermanos Huenchullán serían parte de una asociación ilícita terrorista concertada para ejecutar ataques incendiarios a camiones. Tras 26 días en prisión preventiva, los hermanos Huenchullan y los otros seis mapuche fueron dejados en libertad, luego que la Corte Suprema acogiera un recurso de amparo presentado por la defensa de los comuneros. El máximo tribunal del país aseguró que la resolución de prisión preventiva dictada por el Juzgado de Garantía de Temuco no estaba fundamentada, por ende no existirían pruebas que acrediten la participación de los imputados en la presunta asociación ilícita terrorista. Las supuestas conversaciones por wasap entre los imputados, liberadas por la Unidad de Inteligencia de Carabineros y entregadas a la fiscalía como medio de prueba, fueron desechadas por la Suprema. Así, la tesis del montaje denunciada por el movimiento mapuche cobró fuerza y a pesar de la cuantía de los delitos por lo que se formalizó a los comuneros, ninguno de ellos quedó con medida cautelar alguna. Ni siquiera una firma mensual.

En este escenario el lonko Queipul asumió la vocería política de los hermanos Huenchullan, reconocidos integrantes del Lof Temucuicui. Para él la Operación Huracán no es más que un montaje que responde a las presiones políticas de los gremios de camioneros, empresas forestales y latifundistas de La Araucanía, que buscan frenar el proceso de recuperación territorial y el proyecto de libre determinación de las Comunidades en Resistencia de Malleco y otros sectores del Movimiento mapuche autónomo. Razones para afirmar aquello, sobran. Partiendo por la historia de Temucuicui, marcada a sangre y fuego.

¿Cuál es su impresión de la Operación Huracán?

-Creo que vamos a salir bien. Me refiero a que van a ser absueltos. Hay que saber que desde la dictadura que nos vienes diciendo que como Lof Temucuicui vamos a ser eliminados. Yo siempre le digo a los peñi: Nosotros llevamos muchos años luchando por recuperar nuestro territorio y siempre hemos salido adelante con las acusaciones que nos han hecho. Nosotros siempre que hacemos algo, sea en un leufu, en un mawida, en una casa, nosotros vamos y hacemos una ceremonia respetando la naturaleza, la mapu, el ngen del Lof. Nosotros nos organizamos de esa manera, como mapuche, así que independiente de que le pidan 15 o 20 años de cárcel a nuestros peñi por la supuesta intervención del wasap, no van a poder con nosotros, porque nos defenderemos con la fuerza de la tierra. Esa es nuestra manera de trabajar. El año 2009 tuvimos ocho peñi acusados por Ley Antiterrorista, un menor de edad entre ellos. Ahí nos respaldamos por el ngen de Temucuicui. Yo le dije al fiscal de Victoria esa vez, tú te prepárate para perseguir a los mapuche, pero yo te voy a pelear con la fuerza de la tierra. Así ganamos ese juicio. Y ahora lo haremos de la misma manera.

¿Por qué hay tanta persecución política hacia el Lof Temucuicui?

-Porque siempre hemos sido activos en la lucha, por eso no es casualidad esta acusación. Pero que no nos vengan a acusar de ser parte de una asociación winka. Eso no. Aquí buscan por la vía judicial desarticular al Lof Temucuicui. Pero no lo van hacer. La Operación Huracán es una operación política electoral. Los políticos ya no tienen credibilidad y aquí en Wallmapu buscan tener temas. Por eso atacan a Temucuicui. Responde más a una persecución política que busca instalar el terrorismo con fines electorales. Yo siempre he dicho que aquí la política winka funciona igual que en dictadura. Dicen que llegó la democracia, pero sigue siendo la misma gallina con otra pluma.

“Nosotros nos organizamos de esa manera, como mapuche, así que independiente de que le pidan 15 o 20 años de cárcel a nuestros peñi por la supuesta intervención del wasap, no van a poder con nosotros, porque nos defenderemos con la fuerza de la tierra”

En julio de 2016 el lonko Víctor Queipul fue secuestrado. Él asegura que fueron agentes del estado, del Servicio de Inteligencia de Carabineros. Fue en contexto de un allanamiento, cuando es subido a un carro blindado de carabineros y, tras ser vendado en sus ojos, trasladado a una camioneta roja con cuatro civiles adentro. Lo llevaron por un camino rural que no logró identificar. Ahí fue torturado. Sus celadores le exigían abandonar la lucha. Se negó rotundamente. “Me apuntaron con una pistola en la cabeza y me decían, Víctor deja de incentivar a las comunidades. Ustedes han recuperado harta tierra. Trabaja tranquilo. ¿O quieres que te matemos?” “Prefiero la muerte”, les dijo”.

Y es que el Lof Temucuicui ha recuperado cerca de 3000 hectáreas desde 2001 a la fecha, entre ellos el fundo Alaska, recuperado a forestal Mininco, y los predios Lonkotraro, La Romana y Montenegro, ex propiedades del colono Rene Urban. Ahí la rabia de sus secuestradores. Y a pesar de que intentaron quebrarlo, no lo lograron. Ya en 2009 el Comando Trizano lo había amenazado para convencerlo de deponer su actitud de recuperar las tierras. Tampoco lo consiguieron, claro está.

¿Cómo recuerda el secuestro?

-Estaba haciendo un cerco. Fue después de reunirme con unos peñi de Bajo Malleco con quienes estábamos viendo la posibilidad de asistir a una ceremonia que estaba convocando el machi Celestino. Eran como las 7 y media. Estaba cayendo la tarde, cuando aparecen de norte a sur los blindados (…) Llegaron disparado y tirando bombas lacrimógenas. A una lamien se le ahogó su hijo de tres meses por efecto de las bombas. Igual nosotros nos defendimos con lo que teníamos a mano. No íbamos a estar llorando o arrancando, si estábamos en nuestras casas. Pero eran tantas las bombas que me acerqué a hablar con los pacos que estaban dentro de mi sitio. Ahí me atropellaron con un zorrillo (…) Después me tomaron entre dos civiles y me dijeron, nosotros te vamos a llevar al hospital, pero me llevaron a orillas de un canal y me vendaron los ojos. Ahí yo escucho del otro lado del canal que una persona pregunta, ¿este weón es? Si, le dice otro. Y me pasaron para el otro lado. Me amarraron las manos y me subieron a una camioneta. Ya estaba de noche. Desconozco por qué camino salimos. Avanzaríamos unos 20 minutos cuando el copiloto le dice al chofer que pare la camioneta y que conversemos aquí nomás con este weón. Yo estaba escuchaba todo.

¿Y qué pasó después?

-Me bajaron de la camioneta y me dicen, sabís que más Víctor, ahora vamos a conversar y tenemos que llegar a un acuerdo. La semana pasada estuviste en Cañete. Nosotros te vimos, weón.  Estuviste en Mulchén igual. Qué andas haciendo, si ustedes han recuperado harta tierra. Por qué no trabajan tranquilos y dejan de andar apoyando a otra gente. Te hemos visto con esta señora, la Francisca Linconao. Para nosotros no es machi esa señora, es terrorista esa vieja, asimismo me dijeron (…)

¿Qué les respondió usted?

-Ahí les dije, qué acuerdo quieren. Pero para empezar a conversar, ustedes me tienen que sacar  la venda y desatarme las manos para que conversemos de igual a igual. Porque yo soy mapuche. Yo no les voy a firmar un papel, si hay un compromiso que cumplir, con palabra se lo voy a cumplir, porque yo soy lonko y los mapuche hacemos compromiso de esa manera (…)  No, no, no don Víctor, así imposible. Ahí me dijeron si elegía la vida o la muerte. Estoy en las manos de ustedes, qué es lo que quieren. Ahí me dijeron que dejara de andar apoyando a otra gente, a las comunidades, que te hemos visto en reuniones (…) ustedes han recuperado tierras, echaron a Urban, qué necesidad tienes de andar así (…) yo les dije, sabís qué, en primer lugar, les dije que no iba a hablar, pero voy a hablar. Todo lo que ustedes me están diciendo, de verdad, yo no lo voy aceptar. Como ustedes me dijeron, la vida o la muerte, la muerte, porque si todo lo que ustedes me están diciendo, que yo no debo apoyar a las comunidades. Que yo debo estar en mi comunidad trabajando nomás, que no debo apoyar a la machi, es como que me están quitando la responsabilidad y el rol que yo debo cumplir como lonko. Y así, yo tendría el nombre nomás y ustedes no me dieron la responsabilidad, así que por lo tanto yo opto por la muerte (…)

Ahí siento un puro aletazo. Me volvieron a parar (…) y me siguieron insistiendo (…) Después otro me pegó una patada que me dejó inconsciente. Cuando desperté me di cuenta de que la camioneta estaba enterrada en el barro, porque se gritaban entre ellos mientras la empujaban.

¿Y lograron salir?

-Si. Ahí me volvieron a subir a la camioneta y avanzamos como unos quince minutos (…) se escuchaba como un río y ahí me bajaron, en la orilla, y uno me dice ¿vamos a hablar o no? No, le digo (…) Escucho que uno de ellos quiebra un palo, una rama, y me pega por aquí y me tiran al río. Hicieron lo que quisieron (…) Y ahí me dicen, ya weón, pide tu último deseo. Y me colocaron una pistola en la cabeza. Te vamos a matar, weón. No querí cooperar, querí seguir con la weá. Queman camiones, empezaron a decirme. Y ahí se me pasó por la mente: estos weones me van a matar. Y pensaba que ojalá me pille la gente después, porque me querían tirar al río. Ahí les dije, por qué la piensan tanto, son cuatro, yo solo. Por qué no lo hacen. Queee… me vuelven a dar una patada acá y me botaron de nuevo. Y en eso, cuando me estaban levantando, escuchó un ruido fuerte, como de un camión o una micro. Y ahí escuché que, seguramente, el que manejaba corrió, porque tenía el vehículo como a 5 metros del camino público. Y ahí el que manejaba gritaba, ¡denle rápido! ¡parece que viene un vehículo, se ve una luz! Empezó como a preocuparse. Y en eso, me empiezan a pegar con el palo, a apaliar (…)

El chofer se puso nervioso. Y ahí uno me dice: si te salvai por esta vez, no te queremos ver nunca más. Porque la otra vez que te veamos, nosotros te la vamos a dar sin tener esta conversación. Ahí dije yo, estos compadres no me van a matar.

“Yo siempre digo, si fuera por pura tierra, yo no tendría por qué andar saliendo, si tierra tenemos. Pero la visión de la Comunidad Autónoma de Temucuicui es luchar por el pueblo mapuche, por recuperar el territorio”

Convencido de que los responsables fueron carabineros, el lonko Víctor Queipul se querelló contra quienes resultaren responsables del secuestro y las posteriores torturas. “Era gente informada. Sabían que yo estuve en Mulchén. Ellos me dijeron todo. Yo nunca dudé que fueron carabineros de civil”, afirma tajante. Y añade: “yo siempre hago mi ceremonia. Si estamos luchando, es por un derecho como mapuche. Por lo tanto, yo siempre hago mi ceremonia para bien. Yo estuve en las manos de ellos, pero no lo lograron hacer porque yo tengo el respaldo de ngenechen y del gñen de la tierra”.

La causa fue asumida por el fiscal Héctor Leiva, quien se inhabilitó para liderar la investigación. Su argumento fue que era persecutor en contra de Queipul en otras causas. El relevo lo tomó el fiscal César Chivar, que a la postre optó por no perseverar en el caso bajo el pretexto de que no existían antecedentes. “Yo me reuní dos horas con el fiscal, así que no vengan a decir que no aportamos antecedentes. Eso es mentira. Ellos no quisieron investigar, porque ellos saben mi postura”.

El día de la audiencia de cierre, en mayo de este año, y frente a la evidente impunidad la comunidad de Temucuicui y otras Comunidades en Resistencia de Malleco protestaron en el interior de la sala del tribunal de Collipulli lo que generó algunos incidentes. Esta situación gatilló que la hija del lonko, la werken Vania Queipul debiera asumir la clandestinidad a raíz de la acusación que cayó en su contra luego de la trifulca.

“No me arrepiento de nada. Todo esto que paso me dio mucha más fuerza (…) Yo siempre digo, si fuera por pura tierra, yo no tendría por qué andar saliendo, si tierra tenemos. Pero la visión de la Comunidad Autónoma de Temucuicui es luchar por el pueblo mapuche, por recuperar el territorio. Y en eso estamos. Por eso toda esta persecución, por eso la Operación Huracán. Pero no nos van a intimidar. Tal vez pueden meter presos a algunos peñi, pero nuestra conciencia no la van a cambiar nunca”.